Mi agujero
He regado tu jardín con mi sangre.
Me he follado mis propias convicciones,
para volver callado y ausente
destrozando tus ilusiones.
Pero ya no me consumo
no caigo, no lloro, no muero.
Sucio y sin sentir dolor
me revuelco por el suelo.
Sin puertas ni ventanas,
sigue entrando el mal olor
angustiado sigo consumiendo
la mierda de mi alrededor.
Metido en mi agujero
sin saber a qué gritar
de anoche no recuerdo nada
sólo quiero vomitar.
Yo no creo en vuestro cielo,
cárcel de la que no se puede salir.
Prefiero mi agujero, mi infierno,
donde quizás vuelva a vivir.
Jon Antolín Txarroalde

Deja un comentario